martes 25 de agosto de 2009

Cualquiera que tenga un hijo pequeño entiende a la primera a lo que me refiero. Y es que después de haber dejado al peque 10 minutos en cualquier habitación, esta tendrá el aspecto de haber sido arrasada por los hunos al completo con su famoso rey al frente. Cada vez que estamos con Alicia en la habitación donde tenemos los ordenadores ella se dedica a vaciar las estanterías de libros y a sacar los puzzles gigantes y repartirlos por todo el suelo. Y eso cuando no está abriendo y cerrando la puerta del armario, tratando de desenchufar los ordenadores o tirando del ratón o del teclado para jugar con ellos. Debo reconocer que la dejamos hacer (hasta ciertos límites, no la permito tirar de cables ni coger las cosas de la mesa) y después procuramos inculcarla que nos ayude a recoger los libros. Tú le señalas uno y se lo pides, y normalmente ella te lo trae. Así, uno por uno, cada libro vuelve a su lugar en la estantería (bueno, al menos vuelve a la estantería).
Me da terror pensar cuando sean dos, y el pequeño se dedique a imitar lo que hace su hermana mayor. Espero que para ese momento, aparte de saber sacar todas las cosas que pillan a mano, hayamos logrado enseñarla que hay que recogerlas al terminar de jugar :-)

1 comentarios:

Viviana y Sofia dijo...

tu paciencia es muy importante y creo que le estas enseñado bien