viernes, 30 de enero de 2009

LOS JUGUETES DE UN BEBÉ

Entre unas cosas y otras esta peque se ha juntado con un pequeño montón de juguetes. Mucha gente le ha regalado peluches y otras cositas de esas que tanto nos gustan a los padres, e incluso de vez en cuando a los niños. Y yo tampoco he podido resistirme a comprar alguno que otro de estos que se consideran entretenidos y educativos. Y cada vez que la veo jugar me pregunto "¿Y todos estos juguetes para qué?" porque Alicia prefiere mil veces jugar con una caja o una botella de plástico antes que con todos sus juguetes y peluches. Y no se te ocurra quitarle el brick de leche cuando lo está golpeando contra el suelo porque los gritos de protesta pueden llegar al ático. Ahora mismo, mientras escribo esto, está jugando con un casquillo de bombilla (sí, un casquillo) que he tenido que atar con un hilo al borde de la hamaca para poder recuperarlo fácilmente cada vez que lo tira. Pasa ratos muy largos entretenida con él y hace poco caso a los peluches que tiene a su lado. Así las cosas, veo que los juguetes de los próximos meses van a ser muy fáciles de conseguir. Bastará con terminarnos una botella de coca cola para tener un juguete nuevo:-)

1 comentario:

nothing dijo...

Como defensor de la asociación de pelucheros y fabricantes de juguetes peludos quiero decir que los últimos estudios arqueológicos ya demuestran que el homo antecesor de Atapuerca jugaba con pequeños mamuts de peluche que construían con titos de aguacate y pelo de cabra pirenaica. Por tanto la asociación de antropólogos españoles, junto con el capítulo de pedagogos y psicólogos infantiles han firmado la declaración de los derechos del niño donde se establece que el tener un peluche es una necesidad fisiológica muy importante para el pequeño primate humano que afecta a la síntesis de la melatonasa-3-dirribonucleica, sin la cual pueden desarrollarse perniciosos efectos psicológicos.

El lema oficial de la campaña de los pelucheros y fabricantes de cosas peludas y felpudos reza así:

Hey mama, deja que desembuche
no me hagas vivir como un asceta
tienes que saber que no quiero la teta
lo que quiero es que compres un peluche.