jueves, 29 de julio de 2010

Hay momentos en la vida, sobre todo cuando tienes niños, en los que tienes que emprender luchas en las que sabes que vas a perder un montón de batallas y aun así tienes esperanzas de ganar la guerra. Lo que hemos empezado el domingo pasado puede entrar dentro de esa calificación: Le hemos quitado el pañal a Alicia.
No del todo, claro, aun duerme con él. Pero lo que hemos pasado los primeros días ha sido un tanto agotador (al menos para mí).

DÍA 1:
David decide quitarle el pañal para ir al parque, sin pensar demasiado que una cosa así debe ser definitiva. No puedes quitarle a un niño el pañal y ponérselo al rato siguiente porque lo único que se logra es que te tome a cachondeo. Así que allá nos vamos y no hemos ni llegado a la esquina de nuestra calle cuando ya Alicia se había hecho pis encima. Yo llevaba varias mudas de recambio, pero al estar tan cerca de casa opté por volver y limpiarla allí. Hacemos un segundo intento y esta vez nos da tiempo a llegar al parque antes de que vuelva a hacer pis. Esta vez lo hace en la arena, lo cual diluye las pruebas. Basta un cambio de braguita y a seguir jugando. Poco después llega el primer éxito. Pregunto a Alicia que si quiere hacer pis, y ante su respuesta afirmativa la sujeto entre los arbustos y allí escurre las primeras gotas. En ese momento piensas que no va a resultar tan duro. Volvemos a casa y allí ya la ponemos de nuevo el pañal antes de acostarla. Descanso...

DIA 2:
Toca trabajar, y por lo tanto a Alicia se va a pasar media mañana en el parque con los abuelos. Voy cargada de bragas y mudas de ropa en una mochila, y cuando pasan los abuelos a recogerla, les explico la situación. Le parece muy bien y están dispuestos a colaborar al máximo para el triunfo final. No hace falta tanta preparación porque Alicia no hace ni gota de pis en toda la mañana (Al final, a una de las preguntas de la abuela sobre si quería hacer pis, Alicia respondió "No, no y no" literalmente). Es en casa de mis padres cuando ya casi termino de los nervios. Bastaba con que cogiese a Ana para darla de comer para que Alicia viniese a decirme "mama, pis" después de hacerlo. La tuve que mudar de ropa cinco veces a lo largo de la tarde y andar por toda la casa buscando los charcos para fregarlos. Todavía no intuía el problema, me darían la pista al día siguiente.

DIA 3:
Las situación por la mañana es la misma, y en casa de mis padres otro tanto. Hay una variación en el día. Quedo con una amiga que tiene una hija un poco mayor que Alicia para llevarlas al parque a jugar. Allí, mientras la estoy contando lo sucedido esos días, Ana se pone a llorar y la cojo para darla de comer. No han pasado ni dos minutos cuando Alicia se hace pis en medio del parque en uno de los columpios. Mi amiga me dice: "A ver si van a ser celos..." Y me empiezo a plantear que sea así, una llamada de atención de la mayor al verme con la pequeña. Demasiadas coincidencias. Volvemos a casa y ya por la noche intento otra cosa. Voy con Alicia al baño y mientras ella se sienta en el orinal, yo lo hago en la taza. "Ahora vamos a hacer pis juntas". Pienso que quizas por eso las mujeres vamos juntas al baño cuando salimos por ahí, nuestras madres ya nos estaban entrenando para ello desde niñas:-) Pero funciona. Alicia hace pis.

DIA 4:
Poco puedo contar, ya que lo pasa casi completo con los abuelos. Solo que el truco de hacer pis acompañada parece efectivo. No le importa quin esté con ella en el baño, la cuestión es hacerlo a la vez. Me da que voy a tener que beber más agua de ahora en adelante:-)

Hoy es el quinto día y no puedo decir ni mucho menos que hayamos triunfado. Pero al menos creo que estamos en el buen camino. Ya veremos.

martes, 13 de julio de 2010

Maria y yo


"MARÍA Y YO" dirigido por Félix Fernández de Castro, basado en el Cómic de Miguel Gallardo "María y Yo".
Coproducido por BAUSAN FILMS y PELIS CHULAS



Me ha emocionado oir la entrevista esta mañana en la Cadena SER. David P. (Lo siento el blog es de Viana pero tenia que meter mano)

lunes, 24 de mayo de 2010

¡DOS AÑITOS!




Ha pasado más de una semana (y un montón de tiempo sin escribir) pero aún me resulta difícil creer que mi chiquitina ya ha cumplido dos años. Disfrutamos ese día los cuatro con toda la familia, abuelos, tíos y primos. Alicia apagó sus dos velitas en la tarta (con un poco de ayuda de un abuelo) y se tapó la cara riendo avergonzada cuando todos cantamos "Cumpleaños Feliz". La verdad es que para mí fue un día especial, ya que hasta ahora no había logrado reunir a la familia al completo bajo el mismo techo. Y Alicia lo pasó en grande, jugando con sus primos y con todas las cositas que le habían regalado.
Veo ahora a mi hija ya no como un bebé, sino como una niña que cada día descubre algo nuevo, aprende nuevas palabras (aunque alguna no me haga demasiada gracia como "miiiiio, miiiiio", que ahora todo es suyo :-)y va adquiriendo nuevas habilidades por momentos. Mi hija crece y no puedo evitarlo, así que trataré de que crezca lo mejor posible.

martes, 4 de mayo de 2010

REBELDIA

Alicia empieza a dar muestras de rebeldía. Muchas veces basta con una pequeña amenaza con meterla en la cuna portátil que tenemos en el salón para que deje de hacer la trastada del momento, pero hay ocasiones en que ya ni eso vale. Así que de vez en cuando se pasa ratillos encerrada en el parque (como llamamos a la cuna) llorando con desesperación porque ya no quiere estar ahí. El castigo no creo que se pueda decir que es cruel (tiene hasta juguetes a mano) pero sí que es efectivo. Cuando la sacas no suele repetir el comportamiento que ha ocasionado el castigo (al menos hasta el día siguiente:-) y va comprendiendo que no puede hacer lo que le de la gana sin consecuencias.
Por suerte de momento no son demasiadas las veces que hay que regañarla, y está aprendiendo las normas con bastante rapidez. Ya veremos que hacer cuando pase de los dos años y entre de lleno en la fase del "te pongo a prueba a ver hasta donde llegas".
Y en otro apartado de cosas, poco que decir de Ana, salvo un detalle para hacer rabiar de envidia a muchas madres (jejeje, mala que soy a veces:-) y es que esta peque duerme TODA la noche de un tirón desde que nació. Solo recuerdo dos o tres noches en sus más de dos meses y medio de vida en las que me haya pedido de comer a las tres o cuatro de la madrugada. No me puedo quejar, desde luego.